Kora
Una exoluna habitable orbitando el gigante Vethara,
albergando en su núcleo el cadáver de un ser celestial.
El sistema de Laverna
Laverna es una estrella naranja de tipo K2V. Más pequeña y larga que el Sol, su zona habitable se extiende entre 0.55 y 0.93 UA — ahí orbita Vethara, el gigante gaseoso que hace posible Kora.
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Kora Luna habitable · Período: 18 días · 1g · 1.37R⊕
Cómo funciona Kora
Cada constraint del mundo tiene una explicación física real. Aquí las resoluciones.
Gravedad: exactamente 1g
Radio 1.37 R⊕ implica masa ~2.05 M⊕ para mantener 1g superficial. La densidad resultante de 4.8 g/cm³ es ligeramente baja para ese tamaño — explicada por los huesos huecos de Oshavreth, compuestos de materia de densidad negativa hoy inerte.
Día solar de 24 horas
La rotación de Kora no está sincronizada con Vethara (eso daría un día de 18 días). En cambio, alcanzó una resonancia 3:2 entre rotación y período orbital, frenada por las mareas — un mecanismo documentado en lunas del sistema solar real.
Eclipses ~mensuales
Con inclinación orbital de 8° respecto al ecuador de Vethara, Kora entra en la umbra aproximadamente cada órbita de 18 días. No en cada vuelta exacta, sino ~10 veces por año. Cada eclipse dura 4–6 horas de oscuridad parcial con luz reflejada rojiza de Vethara.
Mareas y clima
Las mareas de Vethara son ~60% más intensas que las lunares terrestres, con ciclo de 18 días. Combinadas con la inclinación axial de Kora de 14°, producen estaciones suaves. El campo magnético de Vethara (~18× Júpiter) crea auroras permanentes en las regiones polares.
Oshavreth — el ser interior
Sus restos yacen a 800 km de profundidad. El esqueleto forma el núcleo externo de hierro-níquel que genera el campo magnético protector. Su cráneo, en el Hemisferio Norte, crea la "Anomalía del Peso" — una región de gravedad ligeramente mayor, detectada empíricamente antes de entenderse.
Vethara en el cielo
Visto desde la superficie, Vethara ocupa ~19× el diámetro angular de la Luna llena terrestre. Sus bandas atmosféricas y tormentas son visibles a simple vista. Durante la noche ilumina lo suficiente para proyectar sombras tenues. Nunca hubo un cielo sin él.
Ciclo de tiempo en Kora
Kora inicia una nueva órbita alrededor de Vethara. Las mareas alcanzan su punto alto. Vethara, lleno, domina el cielo nocturno.
Vethara aparece como media esfera iluminada. Las lunas internas (Skorreth, Valdris) son visibles al amanecer. Mareas descendentes.
Kora entra en la sombra de Vethara. 4-6 horas de penumbra. La luz de Laverna desaparece; Vethara brilla rojo-anaranjado. Irathe y Skorreth son visibles a simple vista.
Vethara vuelve a mostrar su fase menguante. Las mareas suben de nuevo. Vel Ossara, la luna exterior, está en su punto más visible.
Cierre del mes orbital. El año de Kora contiene ~12.2 de estos ciclos. Las civilizaciones probablemente cuentan el tiempo en "órbitas" y "años de Vethara".
El sistema de Vethara
Vethara alberga siete lunas. Kora ocupa la tercera posición orbital — lo suficientemente lejos para escapar las mareas extremas de Skorreth, lo suficientemente cerca para que las mareas la mantengan geológicamente activa.
La luna interior volcánica. Las mareas extremas de Vethara la mantienen geológicamente hiperactiva: calderas continuas, superficie en permanente reforma. Su cielo es naranja denso por dióxido de azufre. Inhóspita, pero fascinante para los astrónomos de Kora.
Luna árida de silicatos dorados. Atmósfera residual casi inexistente — tenue velo de CO₂. Visible desde Kora como una "estrella dorada" de brillo variable. Su superficie refleja la luz de Laverna con un tono cálido que los astrónomos primitivos tomaron por fuego.
La tercera luna. Radio 1.37 R⊕, gravedad 1g, atmósfera nitrógeno-oxígeno. En su núcleo yace Oshavreth, ser de dimensiones cósmicas cuyo esqueleto forma el núcleo metálico que genera el campo magnético protector. Civilizaciones han surgido en su superficie sin saber lo que sostiene su mundo.
Luna helada con océano subsuperficial salado. Geiseres de vapor son visibles desde Kora con telescopios rudimentarios. Posible vida microbiana en el océano interior, calentado por calor radiogénico y mareas. La gran pregunta filosófica cuando las civilizaciones alcancen telescopios.
Luna de hielo oscuro, cubierta de carbono amorfo y silicatos. Muy tenue, casi no refleja la luz. En la mitología local es llamada "el ojo ciego" — siempre presente, nunca visible. Los astrónomos primitivos tardaron en catalogarla; algunos la consideraron un mal presagio cuando finalmente fue localizada.
Luna rocosa de tamaño mediano con órbita excéntrica. Su superficie está profundamente fracturada: evidencia de una colisión pasada con un objeto considerable. El impacto la puso en órbita ligeramente elíptica. ¿Con qué colisionó? Esa pregunta abre posibilidades narrativas para el setting.
La luna exterior. Pequeña, lejana, fría. Su alta albedo la hace visible aunque sea diminuta. En la mitología koriana representa a los muertos o lo olvidado — algo que siempre estuvo ahí, al borde de la percepción. Los marineros la usaban para orientarse antes de que existiera la navegación astronómica formal.
El mundo visto desde dentro
Cómo la física del sistema da forma a la mitología, el calendario y la cultura de sus habitantes.
Oshavreth, el que duerme
Las civilizaciones de Kora no saben que hay un ser en el interior de su mundo. Lo que sí perciben: una región del Hemisferio Norte donde los instrumentos de navegación fallan ligeramente (la Anomalía del Peso), auroras más intensas sobre ciertos meridianos, y terremotos con un patrón fractal imposible — como si el interior del planeta respirara.
Las religiones más antiguas hablan de "el corazón del mundo que late sin latir". Los geólogos modernos la llaman anomalía magnética polar. Nadie ha excavado lo suficiente. Aún.
"El suelo nos sostiene. Pero algo bajo el suelo también nos sostiene a él."
— Proverbio del Hemisferio Norte, origen desconocido
El calendario orbital
Un año en Kora tiene ~12.2 órbitas alrededor de Vethara. Las civilizaciones resolvieron la fracción de formas distintas: algunas agregan un "mes de duelo" cada 5 años, otras simplemente aceptan que el año nuevo no es siempre el mismo día.
Los eclipses son el hito cultural más importante: el momento en que Laverna desaparece y solo queda la luz roja de Vethara. Festivales, bodas, ejecuciones y revelaciones — todo se sincroniza con ellos.
Vethara como dios
Un objeto 19 veces más grande que la Luna llena, que muestra fases, bandas de color y tormentas visibles, nunca desaparece del cielo. Algunas culturas lo adoran. Otras lo temen. Pocas lo ignoran.
En el Hemisferio orientado hacia Vethara, la noche nunca es completamente oscura — la luz reflejada proyecta sombras tenues azul-doradas. Las culturas del hemisferio opuesto, que rara vez ven a Vethara, tienen una relación completamente diferente con la oscuridad y el tiempo.
Irathe — la pregunta eterna
Cuando los telescopios llegaron, los geiseres de Irathe dividieron el mundo. ¿Era vapor de agua? ¿Había algo vivo bajo ese hielo? La pregunta todavía no tiene respuesta oficial, pero hay algo de vida microbiana en ese océano interior.
La primera civilización que confirme la vida en Irathe cambiará para siempre la filosofía de Kora — y habrá dos mundos vivos en el mismo sistema, separados por 480,000 km.
Las auroras polares
El campo magnético de Vethara (~18× Júpiter) y el del propio Kora (generado por Oshavreth) crean auroras permanentes en regiones polares. No como fenómeno nocturno ocasional: como presencia constante, visible de día con el filtro adecuado.
Las tribus polares construyeron culturas enteras alrededor de los colores de la aurora. Los cambios en intensidad predicen tormentas magnéticas. Los chamanes los interpretan como mensajes del ser que duerme.
Las siete lunas en cultura
Siete lunas de distintos tamaños y colores. Skorreth parpadea rojiza — algunos la llaman el ojo de un demonio. Valdris, dorada, fue confundida por siglos con un segundo sol menor. Vel Ossara, diminuta y reflectante, guió a los muertos según la mitología del norte.
Tharrek, con su órbita excéntrica, aparece y desaparece del cielo visible en ciclos de semanas — símbolo de lo inconstante en docenas de tradiciones independientes.
Observatorio de superficie
El cielo de Kora
Simula la posición aparente de Vethara y de las cinco lunas principales desde cualquier punto de Kora.